El impulso azul

Por: Geo Aeternus

Con el sudor resbalando por mis manos y las pupilas dilatadas, me preparo para expirar: la última mirada. Quiero ver cómo se detiene el tiempo, cómo corre tan lenta la sangre que lleva soledad, placer y miedo en estas venas maltratadas por agujas.

Necesito verte, aunque sea en sueños y buscarte en las recónditas cavernas de mi mente, llenas de azul misterio. No es la sustancia que provoca mis alucinantes deseos, es el coraje de perder lo más sagrado y no volverlo a recuperar.

Me quema el remordimiento, te busco en tinieblas y mis dedos a tientas también acarician tu tan ansiado recuerdo. Necesito otra dosis para volver a imaginar, para exorcizar a mi cansado corazón, pues dicen que no todas las lágrimas son de dolor.

Siempre estuve a tu lado, pero nunca dentro de ti. Hiciste estragos con mi nariz y  en las noches de tristeza acariciaste mi frente haciéndome dormir.

Nunca volteaste. En mis brazos abiertos cientos de flores tenía para ti, con mis labios tejes cataratas infinitas de ilusiones.

Cuando desperté ya no estaba ahí, mi alma se fue como un hilillo de humo y no había notado que, de tanto abusar, mi existencia se asomaba al abismo más profundo

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¿Qué es Polisemia?

Polisemia Revista

A pesar de vivir en la época de la hiperconectividad, la difusión cultural y divulgación científica están rezagadas, en buena parte esta problemática se debe el incesante crecimiento del contenido digital basura. Es cierto que el proveedor existe gracias a que el público exige y viceversa, la responsabilidad es proporcional, es un círculo vicioso que se puede romper en tanto desaparezca la barrera entre productor y consumidor.
Alvin Toffler, en “The Third Wave”, acuñó el término prosumidor para designar a las personas que consumen lo mismo que producen, no lo que el establishment les ofrece, participan en el mundo digital con el trueque de información sin fines lucrativos.
Bajo esta premisa nace Polisemia, un espacio para intercambiar ideas, creaciones y saberes. Utilizamos el internet como herramienta potenciadora para expandir el campo de estudios interdisciplinarios enmarcados en dos corrientes: la tecnológico-científica y la artístico-humanista.
Polisemia es una revista digital de

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El sonido de las drogas

Por : Sara Ray

El uso de drogas auditivas es una moda que se ha extendido por el mundo hace unos pocos años, sin embargo, se originaron hace más de un siglo.

En 1839 el físico y meteorólogo Heinrich Wilhem Dove descubrió el efecto que producen los sonidos en las sensaciones cerebrales. Los tonos musicales generan dopamina, un neurotransmisor que va de una región del cerebro a otra y altera los estados anímicos.

Las drogas auditivas funcionan mediante tonos con diferentes frecuencias en cada oído —es preferible escuchar con audífonos— el cerebro detecta la disparidad del sonido y recalcula su frecuencia; así se generan efectos diversos: taquicardia, ansiedad, temblores, relajación o alucionaciones, según el tipo de audio.

Especialistas han diseñado programas para provocar la sensación de la marihuana, éxtasis, heroína, opio, valuim, cocaína, anfetamina, LSD, entre otras.

Algunos investigadores se muestran escépticos ante los efectos, Steven Novella, neurólogo de la Universidad de Yale, aseguró que no hay investigaciones que confirmen el funcionamiento de las drogas auditivas y sólo se trata del efecto placebo.

Sin embargo, es un tema de relevancia social por el impacto que han tenido en los jóvenes, quienes todavía descargan, de manera gratuita, drogas auditivas.

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Figuras en la noche

Por: Gabriel Leonardo Imer

Escucha el texto en la voz del autor:

Cauteloso me rendí a las figuras en la noche, hice del espanto un amor,  en la oscuridad dejé que tu rostro se alzara imponente, mortal, decisivo; nació en mí, la locura de venerar tu belleza en soledad que con total desatino inundó la madrugada. 

De pronto, cercano a una cornisa, caí de bruces al vacío y en la noche serena acaricié tu rostro pétreo. Tus ojos se posaron en mí con tal suavidad que fueron el factor decisivo y me entregué agonizando, aunque en armonía, al vasto infierno tan dulce que ofrecías. 

Una vez entregado a esa letanía de mórbida hermosura, a esa pasión de pensamientos que rompen esquemas y brotan de más allá, dejé que en mí todo se renovara, se purificara bajo el fuego del alma renacida.

Fuiste el desvelo en la noche que develó lo eterno en mí, supiste cómo partir el cristal, hacer añicos aquella ruta en altamar que había trazado y en alta mar, me dejaste náufrago de los deseos, en la solitaria penumbra de la amargura y la felicidad. 

Al fin, aunque adormecido, mis párpados se abren, mis ojos contemplan la claridad del sol por el vidrio del viejo ventanal, teñido de gris por las ventiscas del tiempo, con un sueño abrazando mi consciencia. Recordé al instante tus manos acariciando mi cuerpo inerte en el lecho de mis pensamientos, entonces me pregunto:

¿Quién jugó a los dados en el tiempo para apartarme de tu animado velo que se escapa de mis manos?

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La batalla contra la guerra

                                                              Por: Jhon Ac

En México, por sorprendente que parezca, la batalla por la legalización lúdica del Cananbis —y, por ende, contra el apartado de la guerra iniciada por Felipe Calderón contra el cultivo, comercio y consumo de marihuana—parece que terminará pronto y por knock out.

Atrás parecen quedar los fantasmas del costo político, del“qué dirán” y el Vive sin Drogas —con florecitas alegres y bailadoras incluídas—. La nueva legislatura aparentemente ha leído el hartazgo de la población ante  el baño de sangre que la estrategia de confrontación trajo, y en una sorpresiva sincronización de intereses con la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se han presentado borradores e iniciativas que colocan al país en la antesala de políticas progresistas de lasque Holanda, Uruguay, y más recientemente Canadá y la franja californiana de Estados Unidos, son  ejemplo.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. Basta recordar que hace unos años y en un viraje de su mentalidad claramente conservadora, Enrique Peña Nieto avaló ante la ONU la despenalización de la marihuana para uso medicinal, postura que recibió críticas por diversos bandos, el interior del tricolor incluido. En total, son 22 ya las iniciativas sobre la despenalización que se han ido a la congeladora.

Así, la actual iniciativa impulsada por Miguel Á. Osorio Chong en el Senado, que legaliza el consumo recreativo de la marihuana y aumenta la cantidad de posesión de gramos permitidos a 28 —lo cual, de paso,ayudaría a liberar presión en el problema de sobrepoblación carcelaria— podría encontrarse pronto con obstáculos políticos en la oposición panista, en el mismo Revolucionario Institucional o incluso en el PES, aliado de Morena hasta que los intereses los separen.

Ni qué decir entonces de las intenciones expresadas por la senadora y futura secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, quien en un borrador —el cual tuvo que ser retirado por tener errores  ortográficos y de redacción— busca crear una Ley General para la Regulación y Control de Cannabis, que permitiría el uso personal, comercial y medicinal de la yerba.

Esta iniciativa, que parece la opción más factible en su aprobación, dado la clara mayoría morenista y aliados en la Cámara Alta,establece lineamientos sobre las restricciones para el consumo personal—prohibición a menores de edad, por ejemplo—, siembra de máximo 20 plantas en propiedad privada y comercio, con una licencia de autorización y verificaciones de un  Instituto Mexicano de Regulación y Control de        Cannabis, que colocarían a México a la par de naciones que han logrado,en mayor  o menor medida —ahí está el caso de Portugal—, controlar el problema de adicción en la población mediante la regulación del Estado.

Si a esto se suma el fuerte golpe que significaría al crimen organizado quitarles el control del cultivo y comercio de la marihuana, es claro que la, por lo visto, inminente despenalización del consumo lúdico del Cannabis generará un cambio de paradigmas en el país.

Habrá protestas, claro, voces en la calle, en medios y en el ámbito político (Acción Nacional, el Frente Nacional por la Familia, algunos analistas de derecha), pero tras 12 años de guerra, con una cifra de muertos que se cuentan por miles mes a mes, y con un índice de adicción que no ha bajado, por el contrario, ha crecido en menores de edad, la no criminalización de los consumidores podría ser un parteaguas en la agenda social, de salud y de seguridad del país.

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Desmitificación de las drogas

                                 Por: Andrés Castellanos

Hoy sería una locura pensar que las drogas tuvieron usos medicinales en diferentes pueblos de la antigüedad, sin embargo, en India, China y Grecia se utilizaban sustancias o compuestos propios de cada cultura para mitigar dolores e hinchazones y realizar cirugías menores.

En la Historia de la Literatura servían como un vínculo sagrado para establecer una conexión con los dioses, en la literatura antigua y medieval, sobre todo en el ámbito religioso, hay numerosos registros en los que el uso de las drogas era algo completamente común: las consultas a los oráculos en las que se masticaban hojas de laurel, los enormes tarros de cerveza que el rey Carlomagno bebía a diario para mantenerse en buena forma para dios y para su reino.

Por otro lado, si avanzamos en el tiempo, aparecen personajes como El Quijote, embriagado de novelas de caballerías; Maquiavelo y su obra de teatro “La Mandrágora”, donde los personajes usan el veneno de dicha planta con motivos afrodisíacos; Baudelaire y sus “Paraísos artificiales”, ensayo en el que relata su experiencia con el consumo de hachís y opio: cómo éste influye en sus creaciones poéticas.

También Aldous Huxley y “Las puertas de la percepción” donde el autor relata sus vivencias alucinógenas con la mezcalina, y por supuesto, Bukowski con su característica prosa influenciada por sus vicios.

El concepto de droga comienza a tener una connotación negativa durante el siglo XX cuando se prohibieron sustancias como la mariguana, compuestos químicos, y en algunos lugares, el tabaco o el alcohol.
Si pensamos con detenimiento las drogas no solo se inyectan o se inhalan, actualmente las drogas pueden ser: el consumo excesivo de internet o tomarse fotografías para compartirlas en redes sociales y recibir aprobación.

No se puede negar que las drogas son responsables de grandes pérdidas humanas, así como de un constante desequilibrio social y político, sin embargo, en algunos casos, las drogas han permitido la creación de obras artísticas increíbles en todo el mundo y en distintos ámbitos.

Todos tenemos dependencia de algo, cada quien tiene su droga discreta o su vicio exacerbado y la manera de vivir el consumo es personal, es decir, a nivel cultural y mundial, cada ser humano lo simboliza o lo justifica de formas totalmente diferentes e interesantes.

¿Qué mensaje nos dan las drogas en realidad? Será el de una sociedad profundamente consumista, quebrada y perdida o será el mensaje reconfortante y sagrado de que algún día vendrán los dioses —sobre todo los de oriente—a impartir justicia y amor.

En pocas palabras esto no es una apología de las drogas y muchos menos es una condena hacía ellas, el uso de las drogas en la actualidad dista mucho de la manera en que se usaban en épocas pasadas, por lo tanto, existe una desmitificación de ellas, o dicho de otra manera, hoy en día se satanizan unas cosas, pero se justifican otras que también causan adicción.

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